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viernes, 29 de octubre de 2010

La Diferencia Entre la Iglesia de Cristo y la Iglesia de los Hombres.


Sin duda alguna existe una gran diferencia entre la Iglesia de Cristo y la de los hombres y porqué digo la de los hombres, pues sencillamente porque mucho de lo que hacen dentro de su organización no está ni enseñado por Cristo ni por sus Apóstoles, son solamente directrices que se han creado para mantener a flote la organización, pero se han olvidado de lo más importante.

viernes, 22 de octubre de 2010

Obteniendo la Salvación (Ultima Parte)


Siendo salvados y rescatados para vivir eternamente junto con El Señor Jesucristo, es la esperanza que El nos trajo al vencer en la cruz al pecado, la muerte, al diablo y dejar abolida aquella ley que nos era imposible cumplir. 



jueves, 2 de septiembre de 2010

Obteniendo la Salvación (2da. Parte)




En esta porción se dejan ver 3 aspectos ¡muy sorprendentes! 
1. El amor más grande que jamás ha habido
2. Dirigido a un mundo perdido y sin esperanza
3. Materializado en una sublime persona, Jesucristo.
Comencemos repasando el punto de un mundo perdido y sin esperanza. Como lo he venido repitiendo lo haré nuevamente, pero con el propósito de dejar bien clara la razón por la cual ese “Amor más Grande” tuvo que intervenir o aparecer.
Razonemos esto ¿Usted cree que si Adán no hubiera pecado, el mundo se hubiera perdido con destinado a morir? Definitivamente NO, el mundo sería diferente y sin pecado. Entonces no hubiera habido necesidad de que ese “Amor más grande” se manifestara de la manera que lo hizo, pero seguramente lo hubiera hecho de otra forma. Resumiendo entonces podríamos decir que: La razón por la cual Dios manifestó Su Amor a tal magnitud fue por causa de SALVAR a un mundo perdido, condenado a morir a causa del pecado.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Obteniendo la Salvación


Cuando uno habla u oye la palabra salvación rápidamente la asocia con un asunto religioso o tema de “evangélicos” y esto se ha dado porque, como dirían algunos “se ha gastado tanto esta palabra” que ya no se le otorga la seriedad que ella, en su connotación o significado, se merece. Sin embargo tenemos que tener claro que realmente es la palabra justa y precisa para el significado que ella representa, por ejemplo: supongamos que alguien que está nadando en la playa, por un descuido comienza a ahogarse, personas alrededor que se dan cuenta de lo sucedido comenzarán a gritar, diciendo ¡Salvenlo, salvenlo! Pues de lo contrario se ahogará y por consiguiente, morirá.  Y así sucesivamente podríamos poner más ejemplos que hablen de “salvación” o “salvar a alguien” pero por ahora es suficiente.

De una forma o manera sencilla expuse que la salvación se refiere a liberar a alguien del peligro de muerte o una posible muerte, por consiguiente note que ahora “salvación” toma otro concepto asociado con hacer un bien por alguien más, ya no un asunto meramente “religioso”. De la misma manera, en el primer tema de este blog “La muerte y la vida” mencioné que en nuestra naturaleza humana o adámica, estábamos condenados a la muerte por causa del pecado, esa muerte era inminente para todo ser humano; sin embargo también mencionamos que es posible ser libres de esa muerte por medio de la Gracia de Jesucristo.

miércoles, 25 de agosto de 2010

LA MUERTE Y LA VIDA (INTRODUCCION)




Sabemos que por Adán todos morimos, pues está escrito en Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.  Como consecuencia  recibimos una naturaleza pecaminosa y corruptible, que nos llevaba y conducía a la muerte,  pues también está escrito en Romanos  6:23, “que la paga del pecado es la muerte”.

Notemos entonces que si el pecado lo heredamos de Adán, así mismo, por el mismo pecado heredamos la muerte. Todo lo que hacemos en esta naturaleza heredada de Adán es pecado, cuando aún se vive en el, es decir, cuando aún no hemos sido liberados de su esclavitud.  Ese pecado es el que se refleja cada día en nuestras acciones,  el pecado está condenado a vivir en esta naturaleza, en este cuerpo, pues es en esta carne donde habita; como resultado del pecado de Adán somos una creación pecadora, una naturaleza condenada a la muerte.