
Sin duda alguna existe una gran diferencia entre la Iglesia de Cristo y la de los hombres y porqué digo la de los hombres, pues sencillamente porque mucho de lo que hacen dentro de su organización no está ni enseñado por Cristo ni por sus Apóstoles, son solamente directrices que se han creado para mantener a flote la organización, pero se han olvidado de lo más importante.
